Bonito relato que me ha llegado al correo y que reproduzco integramente:

Quizá creíamos que ya Zapatero a estas alturas no nos podía sorprender con nada nuevo, pero un ex-militante del PSOE tras pedir que se le mantenga en el más estricto anonimato, por temor a represalias, acaba de hacer las siguientes revelaciones:

"Faltaban pocas semanas para las elecciones generales del 14 de marzo de 2004 y yo mantenía una conversación telefónica con Rodriguez Zapatero, a quien conocía personalmente de hacía mucho tiempo. Y cuando ya estábamos a punto de terminar me dijo: '¿Sabes? Tengo fundadísimas sospechas de que algo muy gordo se está preparando y que puede ser inminente. ¿Te imaginas si sucede en plena campaña electoral? Puede que no esté bien decirlo, pero sólo pensar en ello es ya para frotarse las manos, de hecho ya todos en el Partido nos las estamos frotando'.

"El 11 de marzo me llamó diciéndome: '¡Ya está, ya está, hemos ganado las elecciones!' Aunque inmediatamente rectificó diciendo: '¡Bueno, no cantemos victoria todavía, pero esto no me dirás que no promete!' '¡Como ganemos nos vamos a poner las botas.

Estamos decididos a darle un buen cambio a todo. Con el tiempo espero que lograremos hitos históricos. La monarquía y el ejército nos producen arcadas hasta la náusea. No será nada fácil y puede que lleve mucho tiempo, pero tenemos la certeza de que son lacras milenarias que hay que extirpar lo antes posible. Y es fundamental hacerlo sin que se note y sin que se den cuenta de que somos nosotros.
La monarquía es heredera de la dictadura y no puedo soportar que Don Juan Carlos y su familia fueran tan amigos del repugnante tirano y su gente. Es que sólo recordar todo aquel compadreo me hace vomitar. La Casa Real no merece ningún aprecio, pero los españoles son tan ignorantes que se les cae la baba con reyes y príncipes.

En el futuro gobierno socialista aparentaremos lealtad mientras no quede otro remedio, pero haremos que terminen perdiendo toda la credibilidad. Y haremos todo lo que sea y como sea para que no sigan estando siempre ahí, porque ya está bien. Y el ejército asesinó a mi abuelo y humilló a la izquierda y eso nunca se lo perdonaré. Desharemos toda la madeja histórica tejida desde entonces y llegados al punto idóneo nos tomaremos la revancha. Y dan igual los medios que se utilicen, hay que conseguirlo como sea. Hay que ir a muerte contra la España de las telarañas hasta que no quede nada de ella.

Es el reto de mi vida, todo el Partido está conmigo y no lo voy a desperdiciar. Es la hora del desquite y vamos a cebarnos contra todo lo que es odioso y no nos detendrán las protestas ni las reclamaciones de los de siempre, todos los que nos lleven la contraria son fachas y por lo mismo despreciables. Hay que ignorarlos de la manera más absoluta. Aquí se va a hacer ahora lo que nosotros queramos y ni las reglas nos detendrán.

Todo lo que obstaculice nuestro camino se quita de en medio y ya está. No es hora de miramientos ni de andarse con ambajes. Y hay que ir sin escrúpulos en todo lo que hagamos, porque de lo contrario no vamos a ninguna parte. Vamos a por todas. Anesteriaremos a la opinión pública a través de los medios de comunicación, engañaremos hasta a los medios, así darán información adulterada y nadie verá nunca nuestras verdaderas intenciones. Y procuraremos tener a la ciudadania bien distraida y entretenida con telebasura anestésica.

Nada mejor que eso para nuestros fines. Todo el mundo seguirá tan feliz mientras que nosotros vamos a lo nuestro, con total libertad, sin que nadie sospeche de nosotros. Así nadie nos estorbará. ¡Amigo, se abre ante nosotros una etapa apasionante...!"

-Le dije que estaba loco de remate y colgué el teléfono fulminantemente. Saqué de mi cartera mi carnet de militante del PSOE y lo hice trizas. Desde entonces no he vuelto a hablar con él ni volveré a hacerlo. He decidido que esto tenían que saberlo todos los españoles y espero que esto abra los ojos a todos, porque quizá todavía estemos a tiempo de evitar lo peor. (Ex-militante socialista anónimo).